Hay acontecimientos que (como dice mi amiga Chivi) te da un sartenazo en la cabeza y te desacomoda las ideas. Es un frío golpe a la realidad de la vida que nos llega de vez en cuando.
Ya todos saben que el 16-6-10 me internaron en terapia intensiva y le pasé rozando a la parca. Ese fin de semana debía viajar a Montevideo a ver a mi amiga Chivi, a hacer algunos negocios y a ver a mi amigo Marcelo B.
No viajé. En lugar de tomar unos mates y disfrutar de Bruno y Federica, me la pasé caminando con mi vía de la cama al baño.
Cuando me dieron el alta, arreglé el viaje pendiente. El sábado a las 8 de la mañana me tomaba el Buquebus directo a Montevideo. Rehice mis citas, arreglamos con Chivi de parar en su casa como debió haber sucedido una semana antes. Todo arreglado y disfrutando anticipadamente de las apenas 48hs que ibamos a compartir.
Marcelo también estaba arreglado. Solo esperaba mi llamado a su celular al llegar.
Pero a pocas horas de viajar, me avisan que Marcelo había tenido un accidente. Que estaba internado grave, que había fallecido su mujer y su hijo en el accidente y que su hija salió ilesa.
No puedo decirles el golpe, el impacto, el camión con acoplado que me golpeó de frente en ese momento!.
Y fue el comienzo de la búsqueda de respuestas, que obviamente no existen.... Porque no pude dejar de pensar cómo es que una semana atrás yo estaba al borde de la muerte y en ese momento, era él quien estaba en la misma situación.
Mi cabeza giraba en torno al significado que debía tener esto, porque algo indudablemente debía significar!
A ver si me entienden: En 7 días pasé de casi irme... a enterarme que la persona a quien debía ver una semana atrás y no pude, estaba 7 días después en mi misma situación ( salvando las distancias, solo me refiero al peligro que corría su vida) internado...
Esa noche lloré. Lloré de impotencia , lloré de dolor. De ese dolor que sentimos quienes perdimos un hijo. Ese dolor inimaginable, incurable. Ese dolor que no se va jamás. Ese dolor que no podés compartir , ese que te trae sin pensarlo en una tarde de domingo lluvioso.
Yo quería encontrar el mensaje. Debía haber un mensaje en todo esto. No es gratuito tener a un amigo con semejante dolor, y saber que su sufimiento lo seguirá por siempre....
Qué me está queriendo decir la vida? Quéeee???
Una amiga me dijo que no hay nada que entender. Que quizás el significado sea que yo aún no había cumplido mi misión sobre la tierra. Que quizás mi fortaleza sea su remedio o la fuerza para quien lo necesite. No lo sé, y no me convence.
Quería contarles esto porque son cosas que también me pasan. A pesar de vivir mi vida con una sonrisa, no dejo de plantearme y enfrentar los avatares y golpes que tratan de conquistarme. Si, igual que te pasa a vos.
Ahora entenés porqué me pegó tan fuerte?. Porqué yo sufrí y salí y porqué a él le pasó esto?. Sentí como si por esa semana estábamos unidos por el encuentro-desencuentro. A quien correspnda le digo que acusé el impacto. Por eso tardé tanto en volver a escribir.
Marcelo está mejor de salud. Quise verlo cuando viajé, pero me recomendaron no molestarlo. Esa noche, le escribí una carta que publiqué en el facebook. Ojalá algun día entre en mi perfil, busqueen mis notas y la lea. Fué de todo corazón... Se llama "Amigo, no te vayas!". Para vos Marcelo.
Cambiando de tema, me hice los estudios de rigor. Los primeros desde mi deshidratación Les cuento que seguimos en carrera. Sin empeorar, sin mejorar. En la meseta.
La internación, la deshidratación, el susto y demás yerbas no han hecho más daño que el conseguido por mis propios medios jejee. Próximos estudios: Fin de julio, principios de agosto.
Otra novedad: Después de 3 meses, compré el calcio, el complejo vitamínico B y el ácido fólico. En el próximo estudio veremos los resultados.
Aprovecho estas líneas para saludar a mis amigos en este día especial, pero en realidad, se los festejo día a día.
Gracias a todos y a cada uno por leerme, y acompañarme. Gracias.
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