En estos días he recibido numerosas consultas sobre la conveniencia de beber la propia orina por los efectos beneficiosos que tendría,según la publicación en un medio periodistico.Si bien beber la propia orina no resulta tóxico para el individuo que lo hace,no tiene fundamento ni ventaja alguna el proceder así.Tanto se trate de personas normales como pacientes con insuficiencia renal: no trae beneficios.
Si una persona no tiene acceso al agua, por ejemplo en un desierto,y por ende se deshidrata,beber la propia orina provee de parte de lo que se pierde y atenúa el problema
Eduardo dos Ramos Farías-Médico
Capacitación Especial en Clínica Médica,Univ. Nac. de Buenos Aires.
Nefrólogo Consultor, Asociación médica Argentina
Miembro del Comité de Certificación de la Academia Nacional de Medicina
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