El pidió perdón a los médicos por no poder darles más de lo que les daba. Ese era SANDRO. Un tipo trabajador, educado. Siempre saludando a sus fans año tras año. Respetuoso. Los que lo rechazamos en nuestra adolescencia, lo amamos en nuestra madurez.
No quiso su traqueotomía, él quería luchar por su vida y seguir cantando. Ese es el espíritu que rescato y el cual quise transmitirle desde este blog.
No paro de llorar. En algún punto, los que estamos esperando por un trasplante somos un trasplantado que pelea día a día. Somos todos una misma persona, multiplicandonos en cada uno en cada quirófano, en cada sala y en cada casa. Somos todos uno en esos 365 primeros días esperando que no haya un rechazo, una bacteria, un virus.
Sandro se fué. Se fué como un grande, como uno de nosotros. Se fué peleando.
A los que aún esperamos, les digo: No aflojen!. Pongan lo mejor de cada uno de ustedes para no decaer.
Digámosle adiós a un hermano que transitó y pisó nuestras mismas veredas... solo que a él le tocó cruzarla.
Entre lágrimas te digo: Hagamos algo por los que quedan!. Esta vez fué público el padecimiento de alguien conocido y querido esperando una donación de órganos.
Hagan fuerte ese grito: DONEN!
Por los que aún no necesitan, por los que están en lista de espera, por los chicos, por los grandes. Donen!, por amor a la vida.
Gracias por leerme y estar cerca.
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Algunos por miedo, otros por egoísmo...
ResponderEliminarPero al leerte lo pensé
Donaré!!!
Todo lo mejor para ti.
Gracias por los que puedas ayudar. Eso te beneficiará a vos en el alma.....
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