Desde hace unos meses a esta parte, comencé a tener problemas de memoria. No recuerdo cosas que habitualmente me resultaban sencillas.
Esta semana, apareció en mi vida el Negro R de Chivilcoy. Un hermano desaparecido en la vida que reaparece por mi olor a quirófano. Y digo asi, porque el pobre me encontró por el Facebook y ni enterado de mi trasplante estaba.
La cosa es que, recuerdo va, recuerdo viene... el negro se mandó un verso de Jorge Luis Borges. Para su asombro, mi rspuesta fue un rotundo: -No me lo banco! (a Jorge Luis).
Empezamos a tirar motivos varios para amarlo o despreciarlo ( pero nunca invocar el gusto o mal gusto. Eso era tan sencillo de mantener que no formaba parte de la charla) y le pianto un:
-... porque cuando viví en Francia, la hermana de Drorite me acercó un libro de su clase de español con una discusión entre Borges y..... este.... mmmm....... Negro! Se me olvidó el nombre!!!
Pensaba, como mierda se me va a olvidar el nombre de un escritor tan conocido!. Entonces opté por recordar el nombre del libro. Pero no recordaba el nombre del libro tampoco!!!! Help me!!! Pero la p... madre!!! -"Negro, te corto. No me acuerdo y me ataqué!"
Pasé lo que restaba de la tarde y la noche... Llegó Yoryi a casa a las 21:45 aproximadamente, y yo seguía con que no me acordaba.
Cansado, reventado, agotado sicológicamente por el recuerdo de lo que no me acordaba (pero no me olvidaba de que me había olvidado) me metí de lleno a la cama. Yoryi se fue a bañar y yo, apoyado sobre mi costado derecho, seguía esforzandome por recordar el nombre del escritor que me había facinado cómo enfrentaba la lógica Borgiana.
Sin lugar a dudas, me dormí!. Yoryi sale y me habla , y yo, absolutamente entre sueños y respondiendo más por osmosis que por lógica intelectual le digo: -" ...y no me puedo acordar del nombre...." y seguí durmiendo.
Pasó todo el día de hoy. Hablé por otro motivo con el Negro y le digo: -"Podés creer que no me acuerdo todavía del nombre del escritor?". Imagínense el repertorio pro Borges que se mandó el Negro!. Tratando de convencerme de que lo adopte de alguna manera, aunque sea encasillandolo dentro de algún rincón de despreciados oligarcas. Pero yo nada. No lo quería ni en el rincón y lo de oligarcas me recordaba a D´Ellía que tampoco me lo banco. Corté.
A la noche, pasé a buscar a Yoryi por el trabajo. Tomé el colectivo, y me di cuenta que también estaba enloqueciendo. No porque me haya agarrado un acto sublime de cordura, sino porque me di vuelta a mirar a los pasajeros y todos me miraban con cara de ¿"este habla solo?". Si, hablaba en voz media aparentemente.. jejeje. Re-loco el pibe!. Meestaba enfermando de nervios. A mitad de camino deduje que el único nombre que me sonaba posible era "Eduardo" y que tenía 2 apellidos o apellido compuesto.
Ahhhhhhhhhhhhhhhh!!!!! No aguanto más!!!!!!! Eduardo qué mierda se llamaba??????... Y de pronto me viene a la mente el título del libro que le recomendé al Negro: "Carta abierta a mi futura ex mujer". Excelente libro! Una genialidad! No lo leíste??? Andá a buscarlo!! Es genial!!!!.
Ya me sonaba el Eduardo y el libro que le recomendé al Negro. Pero... porqué me sonaba el libro del negro? Enloquecí de verdad?. A los minutos empecé a balbucear ( como el que quiere escupir la palabra de la punta de la lengua) ·Carta abierta....violento".... eso! Eso!!! sisisissi, Carta abierta a Buenos Aires violento??... Siiiiiiiiiiiiiiiiiiii!!!!! Esa es!!! Eduardo cuánto??..... Eduardo Kifer.... EDUARDO GUIDIÑO KIEFFER!!!! Pero será de D´s! Llamé al toque al Negro a Chivilcoy (estoy gastando fortunas discutiendo de sensiblerías con el negrito) y le dije: Me acordé! es Eduardo.. bla bla bla. Y me contesta: Ese revolucionario extremista? Juaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!! Nos reimos un rato y le corté, porque dañaba mi recuerdo cariñoso del Kieffer que tanto me costó traerlo al día de la fecha.
Resumiendo: Yo no sé si mi pérdida de memoria es producto de mi enfermedad renal o si es producto de la presión pre traumática, de la tensión pre quirúrjica, del panic desorder de mis neuronas envejecidas y polvorientas, pero que me cuesta, me cuesta!
Asi la cosa, me asombra que no me olvido de los que me quieren, de los amigos y de sus sonrisas. Asi que decidí apartar mi sensación de pérdida y le adjudico una culpabilidad suprema al poema número 20 de Pablo Neruda que me hizo llorar tanto, pero tanto en mi adolescencia que algún daño debe haber provocado en mi psiquis.
No los molesto más. Gracias por leerme y por estar de ese lado acompañando.
Tebu
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

Na aca influyen tus 47,no te psicopatees Colo,aaaaaaaah todo el mundo le pasa mas a tu edad pibe jejeje igual te kiero=)
ResponderEliminarJuaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!! Cagazo inconciente pre quirofénico?¿ Juaaaaaaaaaaaaaaaa!!!
ResponderEliminar