lunes, 28 de septiembre de 2009

Extracción de sangre

Hoy fuí al CEMIC de Las Heras a sacarme sangre para otro estudio. Creo que pedía urea, creatinina y no recuerdo qué más.
La primera extracción que me hicieron en el CEMIC (un tubito nomás), me lo sacó la mayor de las enfermeras asignadas al tema en cuestión. El moretón que me quedó en el brazo no lo hizo desaparecer ni los 7 días posteriores. Es más, la segunda vez que fui a sacarme sangre (10 tubos seguidos para la batería de estudios), ni la marquita del pinchazo me quedó!
Lunes 28-09-09, se abre la puerta y me llaman. Adivinen quién me esperaba muy alegremente??? Siiii!!!! La única enfermera civil ( la otra que me dejó un moretón similar fué la enfermera del Ejército Argentino el día que hice la revisación médica para la Colimba) que me tatuó una extracción de sangre Juaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!
Adivinan mi cara??? No!! No se la imaginan!
En la sala de espera. se me había ocurrido la posibilidad absolutamente finita de que esta profesional me toque en suerte.
A ustedes nunca se les planteó una situación similar donde les puede tocar el mozo, el empleado público, el policía, etc. con el cual tienen menos onda que un renglón o ya habían pasado un altercado?. Y qué hicieron?
Yo la miré muy dulcemente mientras ella me colocaba la banda elástica en mi brazo derecho. En el segundo en que termina ese nudo que al final se deshace en un chasquido de dedos.... le comento ( tono tipo suplica): -Usted me va a hacer la extracción?
-Si, porqué? -me responde con toda la dulzura matinal de casi el final del horario de extracción.
-Es que la primera vez que me sacó sangre usted. me dejó un moretón de acá hasta acá! ( le comento señalando el diámetro aproximado).
Me miro absolutamente en silencio. De hecho, se silenciaron hasta las jeringas! Las demás enfermeras giraron haciendo sonar sus vertebras para filmar en la memoria la reacción de la profesional.
A esta altura, y luego de varias horas de recordar entre sonrisas el momento, llego a la conclusión que la situación fue excelentemente bien manejada por la enfermera. Sonrió con un " acá no pasa nada" y levantando un poco la voz espetó la pregunta deseada: -Alguien quiere sacarle sangre al señor?, Vos ( mirando a las pupilas asombradas de otra enfermera mucho más joven) querés hacerle la extracción?
Lo tragicómico es que al lado de ella había un enfermero (pobre, me dió penita) que miraba asombrado la escena sin decir palabra. Yo lo veía con los guantesitos de nylon y esta mujer ni lo miró para consultarle. Supuse que era un practicante. La enfermera que se había quedado pupila a pupila con mi enfermera a cargo , mirándome, lanza la frase: -Yo pongo todas las fichas en el muchacho (por el enfermero).
Lo miró y le digo: -Te animás?
El enfermeo miró buscando un gesto de complicidad en la enfermera que le hizo una señal como "Y dale, porque otra no tenemos" juaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!
Pobre flaco! Viste cuando te ponen al frente de una situación donde otro falló y vos tenés que remontarla?. Bueno, así se sentía el enfermero. Golpeó con una suavidad exagerada mi venita a ver si la pobre le daba una señal de aprobación o también se le iba a retobar. Me dice: -Respirá hondo.- y yo pensaba los rezos que estaba metiendo el flaco en su interior.
Extraía sangre y la jeringa se le quedaba "ahogada", o sea que tiraba para atrás y la presión interior del aire hacía retroceder la carga. La ven la escena?. Yo lo miraba a los ojos, pero el flaco ni me miraba, tratando de terminar la extracción para que no me deje moretón alguno. Retira la aguja..... y mi brazo quedó en excelente condición!!!!
Lo felicité, le agradecí. Lo calmé, diciendole que había estado perfecto!. Ojalá ésta haya sido su primera extracción o al menos su primer día, para que se lleve la mejor de las sonrisas que pude dispensarle a alguien que hizo su trabajo con amor y dedicación.
Flaco, si te reconocés en esta historia y llegás a leerme, "Gracias por haberle puesto lo mejor de vos para que salga todo bien. Ojalá esta anécdota te ayude a ser mejor en lo tuyo sintiendo que alguien, aunque sea yo solo, te reconoce como un excelente señor en tu profesión".
Gracias a todos por leerme!

4 comentarios:

  1. Cuánta verdad!!! y siendo yo médica, nunca superé el trato al paciente como un número o una patología, quizás por eso me cago de hambre con mi profesión, pero la felicidad que trae el agradecimiento de la gente cuando el paciente es tratado como un par, como un ser humano que sufre, siente, no te lo quita nadie, bien por ese muchacho!!!!!

    Besotes

    Fer

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  2. Juaaaaaaaaaa. Decile al enfermero que lo voy a contratar... TODAS, pero TODAS las veces que me han extraido sangre... que han sido, sin exagerar miles (he estado en un protocolo de laboratorios Novartis, donde lo debía hacer dos veces por semana), me quedaba el brazo NEEEEEEGRO!
    Gri

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  3. Que aparezca el enfermero ya y le hacemos un homenaje!!!

    Que alguien le avise que es famoso hasta en España!!!! Oleeeee!

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  4. guaaaaaaaaaaaaau me dejo impactada esto porque es sosprendente que allas publicado lo que te paso no hay muchas personas que agan su trabajo con amor(una foame de decir), xq todos lo hacen porquem lo tienen que acr pero al enfermero o practicante en ese momento hay que aplaudirle d pie. espero que el algun dia lea estos mjs
    por su buen trabajo¡¡¡¡¡¡

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