Me hicieron todo tipo de análisis para descartar una complejidad gravísima. Al mes, el Dr. Liste (neurólogo y tester de enfermedades como lo llamo yo) me diagnosticó una enfermedad renal.
Llegué a manos del Dr. Eduardo Dos Ramos Farías, nefrólogo del Hospital Italiano. Luego de estudios y biopsia me diagnosticaron "GLOMERULO NEFRITIS MEMBRANOSA".
Retuve litros de líquido. Me tenía que cuidar de la sal, de los productos embutidos, del agua mineral donde el sodio jugaba papeles importantes. Recuerdo haber llegado a comprar una mostaza libre de sodio en un local de Belgrano importado especialmente para estos usos.
Recibí una batería de corticoides para parar la proteinuria que en esa epoca casi rozaba los 20mg/l. Mi colesterol había trepado a las nubes, más de 400!!!
Recuerdo que en esos días, dado el alto grado de retenci´´on de líquido y el efecto que el corticoide hacía en mi cuerpo, tardaba un semáforo en cruzar la Avenida Corrientes. Un anciano de 90 años iba más rápido que yo.
No quiero aburrirlos con estos datos de la historia. Mis hijas no habían nacido aún. Lo rescatable de todo esto es que de alguna manera, la enfermedad casi casi se detuvo durante 10 años sin mostrarme ningún problema visible.
Pero se iba despertando poco a poco. Llegó la crisis del 2001 y dejé mi pre paga. No tenía cobertura médica alguna. Al cabo de 2 años aproximadamente, comencé a sentir la molestia típica de los tobillos cuando se retiene líquido. La preocupación comenzó a hacer mella. Hablé con mi amigo Dany, enfermero del Hospital Muñiz y a través de él conseguí las órdenes para hacerme los estudios para la ocasión: La proteinuria estaba en franco ascenso, y la creatinuria ya mostraba la reaparición de mi enfermedad renal.
Mi situación económica era calamitosa. Venía del fallecimiento de mi viejo, del cierre del negocio familiar y de trabajar liquidando la mercadería a "cortina cerrada".
Mi hermana, mi amiga, mi vida, quien vive en España, hizo los arreglos para reintegrarme a mi prepaga a su total costo. Me sentí humillado durante un largo tiempo y aún me averguenzo pero la admiro y le agradezco por siempre.
Volví al Dr. Dos Ramos Farías, un hombre honesto, un excelente profesional, un amigo a lo largo de todos estos años, una persona espléndida y también a una nueva Biopsia. Resultado? : ESCLEROSIS FOCAL Y SEGMENTARIA GLOMERULAR (VARIANTE CLÁSICA).
Mis resultados del 07/07/2009
- CREATININEMIA: Valor hallado 3.39 mg.%. Valor normal 0,80-1.40 mg.%
- CREATININURIA: Valor hallado 1.80 g/24hs Valor normal 0.9-1.5 g/24hs
- CLEARENCE DE CREATININA: Valor hallado 17 ml/min Valor normal 80-140 ml/min
- DIURESIS: 3700ml/24hs
- PROTEINURIA: 9.4 g/24hs
Mi intención es hacerles un paneo del cómo llegué a esta situación a nivel médico, y por sobre todo, qué pasa por mi mente de aquí en más, en mi entorno, anécdotas, etc...
Conclusión de esta etapa: Necesito un trasplante de riñón si quiero seguir viviendo.
Recuerdo que el Doc (el Doc es y será siempre Eduardo Dos Ramos Farías), me miró muy tiernamente y de una forma muy dulce me dió la info que si bien uno ya lo presiente, no es lo mismo cuando te lo informan "oficialmente".
Bajamos de su consultorio juntos, yo era su último paciente el día. En la puerta me miró fijo y me dijo:
-Todo te va a salir bien, vos sos un gran tipo y tenés mucha fuerza de voluntad y muchas ganas de vivir. Vasa pasar esto como pasaste todo antes (en referencia a asuntos personales y enfermedades de mi infancia que en algún momento contaré).
Me abrazó. Me abrazó como un padre, me abrazó como un hermano mayor, como un guía espiritual. Me abrazó como no suelen abrazar los doctores. Me abrazó con su corazón como no suele mostrar a los pacientes. Me abrazó sin su lapicera ni su block de recetas. Me abrazó con sus ojos humedecidos pero firmes, con su seguridad, con su ternura... Y por única vez, sentí que no iba a poder sostener las lágrimas por más tiempo.
Fuí en busca de la gorda, mi gorda, mi mujer, mi amor, a su trabajo. Yo estaba cerca del Shopping Alto Palermo y ella en el microcentro. Necesitaba aire, necesitaba desmenuzar lo escuchado, el abrazo, lo que se dijo y lo que quedo flotando. Comencé a caminar. Una maldita lágrima traidora logró atravesar mi cercado de barrotes impenetrable. Luego dos más. Eso fué todo. Logré retomar la calma y asumir el momento. Tenía por delante el largo camino de los que buscan un órgano para trasplantarse.
Tomé aire muy profundo. Estaba parado en un semáforo sobre la avenida Santa Fé. Un chico se cruzó con su patineta, mientras un auto doblaba en los últimos segundos de la luz roja.
Seguí avanzando. "TRASPLANTE E RIÑÓN"...me retumbaba en mi cabeza una y otra vez. Había que asumirlo y andar ese camino con seguridad, con convicción, sin miedos y lo más tranquilo posible.
Entonces me vino a la mente: quién me iba a donar un riñón?!!!.
La lista legal comienza en la familia. Y pensé: Mis hijas.. no! Mi hijo tampoco. Luego me enteré que legalmente sólo pueden donar los mayores de 18 años, por lo que mis hijas no hubieran estado en la lista aunque me hubieran obligado. Pero mi hijo si. El varón, el compañero, el amigo. Yo sabía que de alguna manera, él estaba legalmente más cerca de poder donar. Entonces fué mi segunda desición: Mis hijos no serían mis donantes bajo ninguna circunstancia.
Al no tener donantes vivos, yo pasaba a la lista en espera de donante cadavérico.
Mi vieja, 71 años la vieja. Seguramente la más compatible conmigo. De eso no hay ninguna duda. Pero.. cómo iba yo a permitir que mi vieja se la donante viva con sus 71 años?.
Me dijeron que debía evaluarlo, pero.. cómo iba a poder vivir yo si a mi vieja le pasaba algo?. Seguramente alguna vez va a morir, pero si ella hubiese sido mi donante vivo, nadie me iba a quitar de la cabeza que si no hubiera donado, nada malo le hubiera ocurrido.
Descarté a mis hijos y descarté a mi vieja (aunque después la descartamos también por haber sido operada de obstrucción de carótida y ese sí que no era un buen antecedente que me beneficiara). Por suerte la descarté antes y sin culpas.
Quién quedaba? Mi hermana, mi mujer que se ofreció más allá de todo pedido de cancelación a su desición firmemente tomada.
En la próxima, les contaré las peripecias de mi hermana para realizar las pruebas de compatibilidad en España y qué pasó con Yoryi, y su deseo de ser la donante en primer lugar.
Gracias por leerme.
Tebu

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